QUÉ ES
Y
QUÉ
NOS MUEVE

Mujer Origen tiene una base de rebeldía e inconformismo en la búsqueda y defensa de la verdad.
La cultura actual está yendo en contra de la naturaleza, que es belleza, y es también verdad, y en contra del cristianismo, que nos ayuda a discernir entre el bien y el mal.

La mujer se ve envuelta en el engaño de la posverdad, en el que se niega la realidad de lo que somos, de lo que tenemos dentro, de lo que siempre fue porque funcionaba, y vivimos desquiciadas.

Mujer Origen te muestra cuánto mal te está haciendo todo esto a tu vida y a tu familia.

Hoy todo es confuso, la verdad se niega y se penaliza socialmente, las redes nos muestran una falsa cara del mundo, la libertad se usa como excusa para sobrepasar los límites de la moralidad.

Las mujeres somos el corazón y el alma de nuestra familia, y si nosotras no estamos bien, si nos confunden, nos distraen, nos convencen, nos manipulan... las decisiones que tomemos no serán libres ni acertadas.

El día a día está lleno de pequeñas decisiones... cómo resolvemos un enfado con nuestro marido, cómo usamos lo digital en nuestra familia, qué consumimos, cómo vivimos el perdón, qué hacemos por amor, qué priorizamos ante la tensión... cómo normalizamos el estrés.

Mujer Origen te ayuda a tener las cosas más claras, ganar seguridad y tranquilidad, y así mejorar tu matrimonio y tu maternidad.

Trabajamos con la mujer como
corazón de la familia y del hogar

Te invito a que te unas a la Comunidad Mujer Origen, que participes en los Encuentros, o que te apuntes a las sesiones para madres, para ser capaz de confrontar lo que el mundo te dice hoy que tienes que hacer, frente a lo que de verdad, tú sabes, que tienes que hacer.

01

⁠Fomentamos la responsabilidad y la consciencia, asumiendo la vida adulta con madurez y consecuencias.

02

Desmontamos el relativismo moral que niega la verdad, impide el pensamiento crítico, y nos quita la libertad para hacer el bien.

03

⁠Te llevamos a moverte y decidir con tu razón, que tu motor sea tu voluntad y no tus sentimientos pasajeros, apetencias o sensaciones.

04

Chocamos frente al bienestar infantilizado en el que se evita o ignora el dolor, sufrimiento o sacrificio. Placer no es sinónimo de felicidad, sino todo lo contrario. Te acomodas y te pierdes.

05

⁠Apostamos por la solidez del compromiso, de la palabra, de la fe.

Porque todo esto repercute directamente en
tu pensamiento, en tu forma de vivir tu matrimonio y tu maternidad.

MI HISTORIA

Soy Alejandra Caballero,
esposa, madre, y mujer feliz.


Creé Mujer Origen en 2025, tras nacer mi hijo Jaime y estando embarazada de mi hija Paloma.
Un proyecto ilusionante que he estado creando desde el propósito, la claridad y el amor. Pero sobre todo, desde la consciencia.

Nací en el 87, soy la mayor de 3 hermanos, y siempre fui una niña muy "madrecita", responsable, curiosa, observadora, y creativa.

Estudié ADE en Sevilla, mi ciudad natal, hice Erasmus en Nantes, Erasmus prácticas en París, y posteriormente me especialicé con un máster de Recursos Humanos.

Estuve 3 años trabajando con mi padre, pero ingenua de mí, pensaba que en una multinacional aprendería más (años más tarde he aprendido a dar valor a las pequeñas y medianas empresas, tomando consciencia del enorme sacrificio y capacidad que hay que tener para desarrollarlas).

Pero en ese momento yo estaba en otras cosas, y mi espíritu aún inmaduro me llevó a Madrid a trabajar en una consultora headhunter (selección de perfiles directivos) dentro del sector tecnológico y digital.

Aquello era lo más. Y en esa época, yo era carne de cañón para impregnarme de anglicismos, de lenguaje cool startupero y de ideología woke (feminismo entre otros).

En 2018 empecé a salir con mi marido. Nos gustábamos, nos llevábamos muy bien, pero en algunos temas teníamos enfoques bastante distantes. ¿Por ejemplo? Pues ambos queríamos ser padres, pero él no se planteaba tener hijos antes de casarse y yo, por aquella época, pues decía que por qué no (ahora soy fiel defensora de que todo tiene su orden natural, y conozco el significado del matrimonio). Nos queríamos, eso seguro. Pero no era sólo el sentimiento lo que nos unía, sino la voluntad de hacerlo. El querer estar juntos, y trabajar para que funcionase. La voluntad de ser mejor para el otro. La voluntad de reconocer. Y de dar antes que esperar recibir.

Y esto fue lo que nos ocurrió a ambos.
El ejemplo anterior era sólo uno de varios desencuentros más. Y ambos nos dimos cuenta de cosas, y nos fuimos acercando.

Hoy dicen que si cambias de enfoque es porque te han comido la cabeza.
Pero esto no es verdad, pues no hay nada más humilde y sabio que reconocer que no estabas en lo cierto, que ibas por un camino erróneo, que te estabas equivocando.

Yo había entrado de lleno en el buenismo, en el "no me mojo porque peco de ego", en el "todo vale porque cada cual tiene su verdad". Y por supuesto, en que "las mujeres somos víctimas y aplastadas por el patriarcado".

Quién me ha visto y quién me ve ahora... Gracias a Dios.

¿Qué pasó en mi vida para haber abierto tantísimo los ojos?
Yo traía "ingredientes" de capacidad crítica de casa, pues mi padre y mi madre ambos siempre fueron valientes y emprendedores, nunca tomaron en la vida un camino fácil - Mi padre, maestro y pedagogo, creó una empresa de formación en ciencias sociales que acabaría formando a una gran población adulta en España e Hispanoamérica, y mi madre, médico, se especializó en homeopatía, y lleva viviendo desde entonces el ataque mediático constante a esta medicina que sana, pero que no está financiada por la industria de la farma.

Entonces claro, con este bagaje, lo que nos tocó vivir en 2020 nos ayudó a todos nosotros a encajar las piezas de un puzzle del que cada vez más veíamos el dibujo completo.
Entendimos que en la población van calando ideas que no son casuales, sino intencionadas, empujadas y financiadas. Ideas sobre la naturaleza y la biología, masculina y femenina, ideas sobre la vida y los derechos, sobre la salud, ideas sobre la moral, sobre la fe, sobre la tradición.

Es una cultura la que nos rodea que está yendo en contra de la naturaleza, y a lo que a nosotras nos afecta más, contra nuestra propia identidad y condición femenina y materna.

Escuché mi llamada a ayudar a otras mujeres, con quienes podría ayudar a otras familias.
Los niños son intocables, y se están haciendo auténticas barbaridades en distintos aspectos. Con Mujer Origen no voy con medias tintas. No pretendo agradar, ni contemplar, ni suavizar. Sé que ayudo si soy honesta. Sé que ayudo si predico la verdad, por mucho que escueza. Sé que ayudo porque lo hago desde el amor.

Además de esto, mi experiencia como madre me dio fortaleza, seguridad, firmeza y claridad, y decidí escucharme más y actuar mejor.

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